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viernes, 7 de octubre de 2016

Embarazo. 3º trimestre.

Creo que ahora que tengo un ratito me voy a poner con esta entrada... En realidad aun me queda semana y media para salir de cuentas, pero como Nur ya puede aparecer cuando le de la gana, prefiero dejarla ya escrita y lista.

La cosa es que este trimestre se me ha pasado volando, y ahora con el principio de curso ni os cuento! Cuando me quiera dar cuenta tengo un churumbel en brazos y no se ni como hemos llegado hasta ahí...

En fin, hoy voy a hablaros de mis terceros trimestres de embarazos. Para no variar, este tercer embarazo ha sido algo diferente, y ahora os voy a contar porqué, pero primero voy a hacer repaso de los síntomas que tuve con Unax y con Mae:

La verdad es que con ellos fue un trimestre bastante light. Tuve muchos ardores de estómago, más con Mae que con Unax, y seguía con mucha retención de líquidos, así que me pasé esos tres meses enfundada en mis medias de compresión. Como os conté, en el embarazo de Mae esto último lo llevé menos a rajatabla que con Unax, pero aún así, las tuve presentes tooooodo el trimestre (horror).

Con Unax llegué a engordar 14-15kg, y me acuerdo que me parecía una cosa exagerada. Subía las cuestas que me daba la sensación de que no me llegaba el aire a los pulmones, pero por lo demás, yo me encontraba muy, muy bien.

Con Mae llegué a aumentar 21kg!!! Cuando la báscula marcó 79kg casi me da algo. La última semana de echo no me pesé, porque pensé, como vea la cifra de 80kg me va a dar un patatús!!! Pero bueno, un kilo más arriba o abajo después de todos los que llevaba ya no hubiese supuesto mucho, la verdad... Y si, me encontraba enorme, cansada y torpona, pero no más que con el otro embarazo, la verdad. De hecho Mae venía de culo y me dijeron que caminase a cuatro patas para ver si se daba la vuelta. Y ahí estaba yo paseando como un perrito por la sala con aquella tripa que me llegaba casi hasta el suelo, y con Unax subido en mi espalda como si fuese un jinete! Al final, Mae se giró justo la última noche antes de romper la bolsa (con una semana de retraso).

Y esta vez, llevo unos 17kg de más encima, pero la verdad es que me doy con un canto en los dientes, porque ya me veía yo engordando 30! 


Desde que me empecé a tomar la pastilla para la tiroides (que está controladísima y la dejaré después del parto), empecé a retener menos líquidos, así que no he necesitado las medias de compresión (yuju, yujuuuuu). Ahora al final noto que la circulación me va un poco más lenta porque se me marcan un poco los calcetines, pero es una cosa leve, así que por ese lado estoy feliz!

También he tenido menos ardores de estómago. Esta semana tengo alguno por la noche, y son un incordio porque para meterme en la cama son lo peor. Pero bueno, me consuela saber que no me queda mucho, así que no me estoy tomando nada.

Estoy cansada y nerviosa con los cambios que vienen, y eso me hace despertarme por las noches varias veces y darle muchas vueltas a la cabeza, pero el no tener mucho tiempo con los otros dos a tope, me ayuda sobre todo durante el día a tener la mente ocupada.

Ya empiezo a caminar como un pingüino, y ya no puedo correr porque me dan contracciones... así que si una mañana vamos un poco justos al cole, pues no queda más remedio que asumir que llegamos un poco tarde, pero ya no me da para forzar la máquina ni aunque quiera.

Y con este panorama, podría parecer que ha sido el mejor de los trimestres de este embarazo, porque al fin y al cabo, son todo síntomas muy normales y llevaderos, y además esto me está pasando solo estas últimas semanas. Pero este trimestre también me ha pasado algo con lo que no contaba y que me ha hecho un par de meses bastante difíciles.

A mediados de Julio empecé a toser. Cuando las temperaturas alcanzaron los 40 y pico grados. Es raro cogerte un catarro en esas circunstancias pero era lo que parecía. La cosa es que era una tos muy fuerte y muy constante. Por la noche me despertaba tosiendo y me tenía que acabar levantando porque despertaba a todo el mundo, y además yo no conseguía dormir tranquila.

El esfuerzo de tanto toser me dejó barrida. Y no solo eso, de repente me empezó a doler el costado que no podía casi ni moverme ni levantar el brazo derecho. Ahí ya fui al médico, ya llevaba 3 semanas sin parar... Pues resulta que de lo fuerte que tosía se me había fisurado una costilla!!! Muy fuerte... y peor, no podía tomar nada estando embarazada, ni para la tos, ni para el dolor. 

Tomé jarabes naturales para la tos pero no me hacían nada, y me calmaba bastante la crema de árnica para la zona dolorida, pero no podía hacer nada más que esperar a que la tos se pasase, y no parecía querer irse. Yo me veía en el paritorio teniendo que empujar con ese dolor en el costado y me quería morir...

La tos y el esfuerzo tuvieron otros efectos colaterales. De lo debilitada que estaba, empecé a tener pérdidas de orina cada vez que me ponía a toser a lo loco, y de la humedad en la zona, todo derivó en hongos. Si, se que esto es un poco desagradable e íntimo, pero vamos a ver, le pasa a más gente de la que creemos, y si nadie lo comenta, cuando te pasa a ti parece que eres un bicho raro, así que yo lo cuento por si a alguien le pasa, que sepa que no es la única.

Nadie supo decirme exactamente de qué me vino esa tos. Solo sé que le pasó a otra chica del pueblo a la par que a mi, y ella no estaba embarazada. Tomó jarabes y demás y tampoco se le pasó. Se nos fue a las dos al de casi dos meses, igual que nos vino. Así que al final terminamos por pensar que había sido un virus de estos que no se conocen o una reacción alérgica a algo, pero solo el tiempo nos lo curó. Y menos mal!!!

Mi ama me dice que ahora  me ve con mucha energía, muy bien y muy tranquila, y yo no paro de pensar que este trimestre hubiese sido así todo el tiempo de no ser por esa tos, que no tuvo que ver con el embarazo en si pero que me dejó hecha polvo.

En fin, me quedo con lo bueno, con lo bien que estoy ahora, y con las ganas que tengo de que llegue el día del parto. No porque quiera dejar de estar embarazada, se que lo echaré de menos una temporada y cada vez que piense en ello después. Sino por ver a mi peque y ponerle cara. Por cerrar el círculo de esta familia y empezar a asentarnos los cinco. Por empezar esta nueva etapa que se que será un poco caótica al principio pero de la cuál todos vamos a seguir aprendiendo.

Además, mis otros partos fueron tan geniales que estoy deseando volver a pasar por la experiencia. Esta ya os la contaré (si es que me da la vida cuando nazca Nur, jejeje).

jueves, 15 de septiembre de 2016

Embarazo. Preparando la maleta para el hospital.

Sigo con mis entradas sobre el embarazo, aunque ya me quedan menos, porque así sin comerlo ni beberlo estoy ya de 35 semanas y media!!!

Con esto del verano y ahora la vuelta al cole y el periodo de adaptación se me pasan los días que ni me entero.

Hoy voy a hablaros de la maleta/bolso/mochila para ir al hospital. ¿Por qué? Pues yo que sé! Por si a alguien le sirve de ayuda, que yo aunque sea la tercera vez que la preparo me he pasado medio verano mirando listas de otras chicas por si se me pasaba meter algo a mi.

Antes de enseñaros lo que he metido os voy a decir que para hacer mi propia lista, hay algunas cosas que he tenido que tener en cuenta:

1. Voy a dar a luz en un hospital público. Se supone que te dan todo lo necesario para ti y para el bebé,  y cuando nació Unax así fue, pero cuando nació Mae hace ya tres años daban 5 pañales por bebé (el resto los ponía la madre/padre), y como no tenían bodys suficientes de manga corta me dijeron si podía ponerle uno nuestro. Tampoco tenían compresas para las amatxus... Así que visto el panorama, me llevo todo lo que creo que necesito sin contar con nada del hospital. Si luego me dan algo, pues me traigo lo mío de vuelta y listo.

2. Mi intención es ir, dar a luz y cogerme el alta voluntaria en cuanto pueda moverme. Es decir, si Nur decide nacer por la mañana o al mediodía como hizo Mae, esa noche duermo en casa. Mis peques están preocupados con que me quede a dormir en el hospital, y a mi no me apetece ni un pimiento, así que creo que de lo que llevo no necesito realmente alguna cosa, pero la llevo por si acaso la cosa no sale como yo esperaba. Igualmente, si luego necesito quedarme más tiempo por lo que sea ya pediré que me traigan repuestos de lo que vaya viendo necesario.

3. Salgo de cuentas el 16 de Octubre. ¿Qué tiempo se supone que va a hacer? Es imposible saberlo con tanta anterioridad, y aunque preparase la maleta la semana anterior, es fácil que el pronóstico del tiempo se equivoque... Como es una fecha en la que puede hacer tanto calor como frío, pues llevo un poco de todo en cuanto a tipo de ropa se refiere. Yo cruzo los dedos por que haga una temperatura media, ya veremos...

Y ahora os voy a ir enseñando que es lo que yo he preparado. Primero os cuento lo que he metido para mi:


Un neceser (el que os enseñé aquí), con las cosas de aseo: Gel, champú y desodorante (muestras que tenía por casa), pasta y cepillo de dientes más el enjuague bucal que venía con el kit, cepillo de pelo, mi indispensable Letibalm por si la calefacción está a tope y se me resecan los labios, y una cuchilla de afeitar que siempre va en mis neceseres de viaje por si veo que ando en plan Chewbacca y me apetece quitarme algún pelo no deseado.


Gomas de pelo por si me pilla la cosa con el pelo suelto y a lo loco, crema corporal y facial (otra vez muestras), por lo mismo de antes, por si con la calefacción acabo reseca del todo, pinzas de cejas y alguna cosa de maquillaje muy básico por si me entra la coquetería o me veo muy reventada y estoy de humor como para maquearme un poco (esto lo dudo, pero como no me ocupa mucho lo llevo por si acaso), y las chamcletas para meterme en la ducha y no matarme.


Un vestido corto de verano que usé también en mis otros dos partos y que llevo a modo camisón para darle su último momento de gloria (este ya no vuelve conmigo), y un pantalón de pijama largo por si me tengo que quedar a dormir y me quedo destemplada. 
Una chaquetilla fina y que me llega a la cintura para usar como bata pero que no me agobie. Creo que si fuese una bata larga me molestaría para estar tumbada en la cama.
Dos sujetadores de lactancia, unos calcetines por el tema del destemple y unas zapatillas.
**Las otras veces hacía tanto calor en el hospital que me sobraron el pantalón, la chaqueta, los calcetines y hasta las zapatillas, pero lo dicho, como no se sabe el tiempo que va a hacer...


Compresas post-parto de esas que parecen pañales... No molan nada, lo se, pero para que cicatrice y cure la zona después del parto son mucho mejores que las que se pegan y tienen plástico debajo por muy finas que sean, porque estas últimas mantienen más la humedad y eso... eso si que no mola nada! 
Además mi experiencia me dice que estas compresas gordotas solo es necesario usarlas una semana y media o dos más o menos, luego la cosa ya se relaja y ahí si que podemos empezar a usar las habituales. 
También llevo una toalla pequeñita, para la zona íntima, por si fuese necesaria.
Y unos discos de lactancia junto a mi querido Purelan! Este último que no falte. Ya empiezo a usarlo para ir preparando los pezones.


Bragas deshechables y bragas tipo culottes o pantalón corto para ponerme encima y estar más cómoda. 
Me gustan las bragas deshechables porque esos primeros días se sangra a lo loco (al menos yo), y aunque me ponga dos compresas de esas de postparto siempre se me escapa algo de sangre, y no son momentos para preocuparse después de frotar bragas y quitar manchas difíciles... Pero reconozco que no son muy cómodas porque no ajustan muy bien, y si vas solo con el camisón y se te levanta un poco, esas bragas son muy transparentosas y no mola que nadie te vea en esas condiciones, jejeje. Así que esas otras bragas-culottes hacen el efecto de pantaloncito corto a la vista, y de paso sujetan un poco mejor todo el mogollón que queda dentro. Y como son negras, si se manchan no se nota tanto.
Ropa de salida cómoda y amplia, que seguramente saldré del hospi con una tripa aún muy parecida a la que tengo ahora.


También he ido metiendo los papeles del embarazo, aunque los últimos los suelo llevar en una carpeta en el coche junto a la cartilla, porque ahora es cuando empiezo con controles más seguidos de última hora, y suelen pedir los últimos resultados.
Algo de picoteo (barritas de cereales). Metería también alguna bebida isotónica, pero se iba a quedar calentorra de aquí a que me toque beberla, así que si necesito beber algo así, ya habrá algún alma caritativa que me traiga alguna del bar del hospital o de alguna de las máquinas expendedoras que hay allí.
Reconozco que las otras veces que he dado a luz no he necesitado nada extra. Con el agua (a litros) y la comida que me daban allí me sirvió. Además entre el subidón de tener a tu peque en brazos y los entuertos, no tenía demasiada hambre, la verdad.

Todo lo que os he contado hasta ahora va en un bolso que me pasó mi hermana con cremas de Mary Kay. No es precioso (al menos no es mi estilo), pero tiene bastantes compartimentos dentro y eso me hace llevarlo todo bien organizado. Además tiene un tamaño perfecto para todo lo que os he contado. No necesito nada más grande.

Ahora os voy a enseñar lo que he metido para Nur:


Dos bodys de manga corta, dos pijamas (los más pequeños que tengo), dos gorritos y dos pares de calcetines. Se supone que no hay que llevar nada de esto, pero lo dicho, por si vuelven a andar escasos de material... Las otras veces Unax y Mae estuvieron casi toda la estancia en body, y no necesitaron ningún gorrito más que el que les ponen al principio nada más nacer. Pero la verdad es que esto si que no ocupa nada de nada y me hace hasta ilusión llevarlo!


La ropa de salida. Tengo pendiente enseñaros el gorro y los pantalones que le hice, a ver si les saco mejores fotos y lo cuelgo en el blog...


Pañales de la talla 1 que nos han venido en alguna canastilla (llevo 9 por si las moscas), y un paquete de toallitas. 
Una sabanita y una mantita más gruesa (que tuneé para Unax en su día), para tener con qué taparle al salir del hospital, dependiendo otra vez del tiempo que haga.
Y por último un chupete... No soy la mayor fan de los chupetes, y de echo mis otros dos peques tampoco los han querido nunca, pero del hospi a casa tenemos 40 minutos y vamos con los otros dos enanos (lo de hacer varias paradas en el viaje se complica, así que si conseguimos aunque sea que ese primer viaje lo haga del tirón aunque tengamos que tirar de chupete para ello, yo me doy con un canto en los dientes.
**Una cosa que no he fotografiado y que de hecho estoy pendiente de meter es un poco de aceite de almendras. Lo leí en otro blog, no recuerdo cuál, que era buena idea darles un poco de este aceite en el culito antes de ponerles el pañal para luego poder limpiarles mejor las primeras cacas... Si alguna ya ha tenido peques, sabéis de lo que hablamos, el meconio (vaya palabreja), que se puede describir como chapapote puro y duro. Se pega a sus culitos que da gusto y para limpiarselo hay que frotar un poquillo bastante, así que si el aceite ayuda, yo me lo apunto!

Todo lo de Nur va en otra maletita de tela tamaño folio que tenía en mi cuarto de la costura guardando antiguos proyectos... La he liberado por fin!

Bueno, y después de toda esta chapa, os dejo una lista de todo lo que os he contado por si a alguien le ha parecido interesante o la quiere imprimir para orientarse. Espero que le sirva a alguien.


Yo estaré encantada de leer vuestras opiniones y sugerencias, porque es posible que se me hayan pasado cosas por alto tal y como tengo la cabeza últimamente...

¿Os ha parecido mucho preparativo? Pues os voy a contar una cosa, aún me queda preparar otra mochila con ropa, pijamas y demás para los otros dos, por si tienen que ir con Jonathan a dormir a casa de alguna de las amamas... (bufff, cuantas cosas que dejar atadas!!!).


martes, 26 de julio de 2016

Embarazo. 2º trimestre

Y así sin darme casi cuenta ya he pasado el segundo trimestre! 

Como hice la otra vez, voy a hablaros de los síntomas de este trimestre, y a compararlos un poco con los otros embarazos, por si a alguien le sirve de ayuda la información y para recordarlo yo misma.

En general, en los tres embarazos el segundo trimestre ha sido el más tranquilo. Sobre todo en este embarazo que el primer trimestre fue tan duro, porque el cambio fue increible, volví a ser persona!

Se acabaron las nauseas, el insomnio, el sueño extremo, estreñimiento, resecón de labios y cuerpo, acné, etc... Solo con esto ya me doy con un canto en los dientes.

El pelo me ha seguido creciendo a su libre albedrío, pero creo que ya un poco más relajadamente. Despistada sigo, pero creo que eso ya se va a quedar permanente en mi vida, y cansada estoy, si... pero ya no me duermo por las esquinas.

Los cambios más notables y nuevos en este trimestre, han sido los mismos en los tres embarazos:

1. Aumento de tamaño y peso. A lo loco. Se ve que soy de las que no solo me conformo con crecer de tripa, sino que empiezo a expandirme a lo ancho a lo loco de un momento a otro. Esto también influye en el siguiente punto.

Aquí está mi digievolución desde la semana 11 (no tengo foto de la 13) a la 26.

2. Hinchazón de piernas. Pero no en los tobillos como he visto que le pasa a otras chicas. A mi se me hinchan los muslos y el culo a lo grande! Con unax me recomendaron medias de compresión, y éstas me han acompañado los tres embarazos.

¿Os habéis puesto unas medias de compresión alguna vez? Además de ser horrorosas, puedes tardar diez minutos en colocártelas y terminas sudando a lo bestia, sobre todo cuando te pilla en plena época de verano y calorazo hasta en la sombra. Un engorro, vamos! Reconozco que en el embarazo de Unax las llevé puestas todos los días a rajatabla. Con Mae me las puse algo menos, porque ya andaba con un peque en casa imparable, y solo sacar ese momento para ponerme las medias me costaba mucho algunos días. Y esta vez... bueno, me las pongo si voy a Bilbao o a caminar mucho algún día, pero ahora con dos niños me ha tocado toda la época de piscina, arenero y jardín, y como comprenderéis, es un poco absurdo ponérmelas para quitármelas cada cinco minutos. Así que me hincho sin control, lo voy asumiendo.

3. He empezado a notar a Nur. Bueno, he empezado a notarlo es una forma muy suave de decirlo. Es un terremoto en mi tripa! Unax también fue así, y recuerdo perfectamente las palabras de la matrona cuando me examinó la primera vez: "No he visto nada igual en mi vida, como se mueve"... Pues si ella no lo había visto que es matrona... En fin, y así ha seguido mi niño hasta el día de hoy. Mae era muuuucho más tranquila. La notaba, si, pero había días que hasta me preocupaba al no sentirla, acostumbrada a los movimientos del otro...

Y Nur, pues parece que viene siguiendo los pasos de Unax. Empecé a notarle en la semana 17, y cada día se va superando. La matrona me volvió a decir una frase parecida. "Qué barbaridad, si me está vacilando, no me deja escucharle los latidos porque según le encuentro se va para el otro lado!!!" Esto en la semana 21... Estoy literalmente a-co-jo-na-da con lo que nos espera!

El que Nur sea tan movido también tiene que ver con lo siguiente.

4. Hay días que me duele todo el cuerpo por dentro. Quiero decir, que me duelen los órganos, no se como explicarme. Lo mismo tengo el estómago reventado como que es la vejiga lo que me falla porque el peque me la está pateando un día entero (o dos). Y hay días que me cuesta respirar, porque no se como, pero está apoyado y haciendo fuerza contra mis pulmones... en fin! Sentirle me encanta, y que se mueva me gusta porque notarle es siempre una señal de que está ahí y está bien... Pero me está dejando para el arrastre, y aún quedan tres meses!

5. Otra cosa que tiene que ver un poco con todo lo anterior es la piel de la tripa. Me echo aceite de almendras al salir de la ducha, y crema a menudo. Pero hay días clave, que tendrán que ver con algún pico de crecimiento, en los que la piel de la tripa se me estira que parece que me va a salir un alien de dentro en cualquier momento y se me va a rasgar. Esos días toca el doble de hidratación, porque si no me pica una barbaridad.

6. Y por último, he empezado a tener ya los primeros ardores de estómago. Esto es normal, porque con lo que he crecido, mi pobre estómago debe estar espachurrado en alguna parte de mi cuerpo que no es la habitual, y claro, las digestiones cuestan un poco más. Las otras veces también me pasó, y tuve más cuanto más se acercaban las últimas semanas. 

En el embarazo de Unax no llegué a tener que tomar nada, pero en el de Mae, que engordé más y tuve más ardores todavía, descubrí el Alken. Debe ser una bomba de relojería, pero era lo único que me lo quitaba. Conozco chicas que tomaban hasta tres al día!!! A mi con uno cada tres días o así me bastó.

Este embarazo he descubierto otra cosa mucho más suave y que de momento me está viniendo bien, y es la homeopatía. Para el parto de Mae usé homeopatía, y me vino genial, ya os lo contaré más adelante. Pero para los ardores no lo había probado. Lo que tomo es Nux Vómica 9ch. 5 gránulos tres veces al día se supone que es la dosis recomendada. Yo de momento solo lo tomo cuando me da el ardor y me calma bastante. A partir de ahora, igual tengo que tomarme la dosis completa, porque ya empiezan a ser más frecuentes.

Y nada más en cuanto a síntomas.

Otros datos de este trimestre son que me he hecho el análisis de la glucosa, para determinar si tengo diabetes gestacional, y me ha dado negativo, igual que las otras veces. Lo de la glucosa es algo que me parece asqueroso. A mi el dulce me encanta, pero creo que es la única cosa que me ha llegado a empalagar en mi vida. Qué horror!

Pero lo que si me detectaron esta vez fue que el conducto que alimenta la placenta iba un poco lento. Me lo están controlando, porque podría provocarme preeclampsia o que el peque nazca con poco peso. Pero la verdad es que con esto estoy bastante tranquila, porque estoy segura de que todo va a ir bien. Debo estar justo en el límite de lo normal, así que tampoco es que sea tan alarmante.

También me ha dado la tiroides alta. Nunca me había dado tiroides alta ni embarazada ni sin estarlo, pero también es cierto que hasta este embarazo, eso no me lo habían controlado nunca, así que no se si la habré tenido alta también las otras veces o no. No sabía muy bien como iba a ser la cosa. Fui a la endocrinoa bastante nerviosa la verdad, y al final salí muy tranquila de allí. Me han recetado una pastilla diaria hasta que nazca Nur (eutirox 50) porque tengo hipotiroidismo subclínico. Se supone que al dar a luz todo se irá estableciendo otra vez. Además la endocrina me dijo que lo que tenía era super poco. Es más, que me dan la pastilla por el protocolo actual, pero que están a punto de recibir otro nuevo según el cuál no sería necesario ni medicarme, así que...

Está claro que este tercer embarazo ha venido para sorprenderme, jajaja... Espero que no me de muchas sorpresas más!

Y estas son las cositas que tengo para contaros de mi segundo trimestre. Ahora solo pudo pensar en que cada vez me queda menos para verle la cara a este peke... Y tengo unas ganas!!!

martes, 19 de julio de 2016

Embarazo. Conocer el sexo del bebé

Me he dado cuenta de que no os había contado que hace muuuucho tiempo que ya sabemos el sexo del bebé, y por supuesto, también tenemos claro como se va a llamar...

Creo que esta vez lo vimos antes que las otras veces, y digo lo vimos porque lo vimos nosotros, Jonathan y yo. Antes de que nos dijesen nada, en una eco en la semana 17, Jonathan dijo... Uy, creo que he visto algo que me suena, y yo también lo había visto claramente! No se si en tres años las ecografías han aumentado de calidad, si es que ya tenemos más experiencia, si es que estábamos más receptivos... O si es que nuestro peque viene con una matrícula tan grande que era inevitable verla!

 

Si! Nuestro peque es un niño!!! Y estamos encantados todos! La verdad es que a mi me daba igual, y a Jonathan también. Ya habíamos pasado por las dos experiencias, y le encontrábamos el punto positivo y las ventajas tanto si era niño como si era niña. Pero los dos peques querían que fuese chico. Además lo tenían clarísimo. Mae siempre decía la misma frase: "Quiero que sea niño y que tenga pito como Unax". Creo que esta ya estaba tramando quedarse con el puesto de princesa de la casa para ella sola...


El caso es que al final se cumplió lo que querían, y todos estamos súper contentos :)) 

¿Y el nombre? Pues os diré que casi todo el mundo que conozco va pensando el nombre sobre la marcha en el embarazo, Pero nosotros pasamos por ese proceso de selección cuando nos quedamos embarazados de Unax. Desde el principio pensamos en dos nombres de chico y dos de chica que nos gustaban. 

Como ya sabéis, Unax se quedó con el primer nombre de niño y Mae con el primer nombre de niña... Y nos quedaba uno de cada, así que en teoría, lo teníamos claro. 

Y digo en teoría, porque aunque teníamos uno de cada en la recámara, el nombre de niña nos gustaba más, y solo por eso, nos daba pena que no fuese niña (esto antes de saber lo que iba a ser). Hasta que un día investigando los orígenes del nombre (que no se donde lo leería Jonathan cuando me habló de él porque yo antes no lo había oído), nos enteramos de que era un nombre que valía para chico y chica!!! Luego lo hemos ido escuchando más, y a niños y niñas, así que es más conocido de lo que yo pensaba.

Os mentiría si os dijese que no lo dudamos. Nos habíamos hecho a la idea de el nombre de chico si era niño, y cambiarlo si se daba el caso era un poco raro... pero al final, después de valorar que nos sonaba más dulce, que era más cortito y eso es algo que también nos tiraba, y viendo que era el nombre que más nos gustaba a los dos... Decidimos que fuese lo que fuese, se iba a llamar así:


Si, Nur es nuestro peke-peke. Ya no es el bebé como le llamábamos antes. Ahora Mae ya le tiene desgastado el nombre y todo de lo que le habla en la tripa "Nurtxu, Nurtxu...."

Y me encanta poder hablarle y dirigirme a el sabiendo lo que es y como se llama... Ahora tengo cada vez más ganas de verle también para ponerle cara y saber si se parecerá a alguno de sus hermanos.


Y vosotras? Sois de las que queréis saber el sexo de vuestro bebé, o de las que queréis descubrirlo el día del parto? Y el nombre? Lo teníais claro desde el principio, o lo decidisteis al final?

Por cierto, para las curiosas que se que estabais esperando saber cuál fue el nombre que descartamos en el último momento... Fue Xiker. Un nombre que también nos encantaba, pero que ahora, después de 10 semanas llamando a nuestro hijo Nur... Ya no creo que le pegase, ¿no creéis?

martes, 28 de junio de 2016

Embarazo. Lactancia II

El otro día os hablé de mi experiencia con la lactancia cuando nació Unax aquí.
Hoy voy a hablaros de una experiencia totalmente diferente, y es la que tuve y tengo con Mae.

Ultima foto que tengo tomando teta, hace un par de semanas

La verdad es que esta vez la historia no tuvo nada que ver. Yo estaba mucho más tranquila. Aunque sabía que cada niño es distinto y por tanto lo que fuese a vivir podía ser muy diferente, mi predisposición era otra. 
Yo llegué al hospi a dar a luz sin ninguna idea predeterminada sobre la lactancia, la verdad. Quería intentar darle pecho, pero no estaba agobiada por si no resultaba. Es más, sabiendo como fue la cosa con Unax, teníamos comprado un bote de leche de fórmula por si Mae necesitaba alguna ayuda al principio (donde vivimos, si necesitamos algo de urgencia no es tan fácil como bajar a la tienda de la esquina).

La cosa es que según nació y me la acerqué a la teta, se enganchó exactamente igual que Unax. Yo siempre los comparo con las tortugas, que se acercan a la comida y de repente... zas! Tienen el pezón en la boca en un visto y no visto. Otra vez palabras de asombro y alabanzas en el paritorio, y yo encantada de la vida de salir con mi peque enganchada de mi.

Una vez en la habitación, Mae siguió tomando teta, pero enseguida noté que todo era muy diferente que la otra vez. Mae tomaba un poquito y se quedaba dormida. Relajada. Tranquila. Al de media hora repetía el proceso y otra vez a dormir... Así hasta que empezó a tomar cada hora y media. Pero el rato que no tomaba descansaba y dormía. Bien!

Pero tampoco os penséis que esta vez fue menos doloroso... Es más, me salieron ampollas en los dos pezones de la fuerza que hacía la peque...  Y entonces, ya casi sabiendo la respuesta, pillé a una auxiliar por banda y le pregunté: 

- "Oye, perdona. Tengo una duda. Si se supone que la peque se engancha bien, yo la tengo en buena posición, y todo va como debería... ¿Como es posible que haya pasado esto y que me duela tamtísimo? Porque con el primero me pasó lo mismo". 

- "Mira, la verdad es que eso de que no debe doler no es del todo cierto. Como todo, depende de muchos factores. De la fuerza con la que succione el/la bebé, de lo sensibles que sean tus pezones, de tu propia piel... Está claro que tus pezones son más sensibles, y que tu niña hace mucha fuerza. Entonces por mucho que todo vaya fenomenal, es normal que te duela, porque de hecho te han salido hasta ampollas!!! ¿Como no te va a doler? Lo único que te aconsejo es paciencia y que te eches Purelán para que cicatrice antes".

Esto lo cuento porque puede que haya más chicas a las que le pase y se den por vencidas pensando que lo hacen mal, cuando a lo mejor es algo natural por lo que van a tener que pasar si quieren dar pecho. Yo sé que cuento con una piel sensible, y por lo que he comprobado, mis pezones también lo son. Pero en una semana o dos todo estaba bien. Digamos que todo se normalizó, y ya sin dolor siempre es más fácil la experiencia. Otras optan por pezoneras al principio, o les vale con extenderse la propia leche por el pezón después de cada toma, pero yo simplemente aguantaba el dolor cada vez que Mae tenía hambre y luego me ponía la crema cuando ella acababa. Y todo me fue bien.

Creo que no tuvimos que darle ayudas a Mae, si a caso una o dos... pero ni siquiera lo recuerdo, porque todo fue rodado. No hice nada especial ni diferente, pero yo estaba más tranquila con el tema y supongo que eso también influyó.

Por supuesto también hubo gente que opinó: "que coma cada hora y media no es normal, se queda con hambre", "no debes tener leche suficiente", "debería aguantar al menos tres horas"... En fin. A mi lo que dijese el resto ya no me iba a afectar, eso lo tenía clarinete! Lo que me importaba es que después de cada toma se quedaba tranquila y hasta se dormía (siempre en brazos, eso si, no había forma de tumbarla en ningún sitio alejada de mi). Y a mi con eso me bastaba para saber que estaba bien.


Nunca empujó la teta como rechazándola como hacía su hermano. Podía estar enganchada a la teta incluso mientras dormía, como si fuese un chupete. La verdad es que yo tampoco forcé la situación para que fuese de otro modo. Si que intenté que utilizase chupete, más que nada porque yo tenía otro peque muy peque, de solo 21 meses, que también me necesitaba, y pensé que si lo usaba, igual podía estar relajada con él mientras yo pasaba tiempo con Unax. Pero no hubo manera, el chupete le daba asco, y lo escupía solo con acercárselo a la boca. Así que tiramos mucho de mochila y brazos, y me apañé con los dos como pude, tampoco le dí muchas vueltas al asunto. Simplemente me dejé llevar y fui escuchándola, y haciendo un poco lo que me pedía. Estaba tan feliz de poder darle teta y sin ningún problema!!


La cosa siguió de forma natural, y a día de hoy, Mae sigue tomando teta. Y estoy embarazada, si. Y no le he quitado la teta, no. Lo digo porque es algo que mucha gente me pregunta y me comenta. 

Como os conté en esta otra entrada, no teníamos todas con nosotros en lo que respecta a quedarnos embarazados mientras yo daba teta. Parecía que todo iba a ser más difícil e incluso imposible... Pero me quedé, y luego me dijeron que podía ser motivo de aborto. Pero mi cuerpo me decía que todo iba bien, y de hecho. así sigue siendo. Si hubiese tenido un embarazo de riesgo igual lo hubiese tenido que dejar, pero no ha sido así, y de momento todo va rodado.


No quiero dejar la lactancia con Mae por varias razones. Porque me encanta ese vinculo que tenemos las dos. Porque para mi darle teta es un momento especial. Porque quiero esperar a que ella lo deje porque está preparada para hacerlo. Porque yo no tengo ninguna prisa ni necesidad de hacerlo, porque me siento muy cómoda con la situación. Porque no quiero que sienta que le quito la teta para dársela al el que viene en camino y que se sienta desplazada y pueda provocar celos o malos rollos entre ellos. Porque he leído (ya os contaré si es cierto cuando lo viva), que la relación entre el niño/a lactante y el nuevo bebé se hace mucho más intensa y estrecha cuando comparten lactancia. Porque creo (y esto solo es una suposición), que si Mae sigue lactando, cuando nazca el siguiente, me ayudará con la subida de la leche...

En fin, estas son mis razones hoy por hoy.

También hay que tener en cuenta que Mae ya va a hacer tres años el mes que viene, y que no toma teta cada hora y media como cuando era bebé. Ella come comida como el resto de la familia, y pide teta cuando está muy cansada, para dormir, cuando le duele algo, se hace daño o se cae, cuando está con gente desconocida y le puede la vergüenza (que tiene mucha), o cuando busca un momento de mimitos conmigo... Es decir, en un día normal, puede que me pida teta dos momentitos al día y para dormir a la noche y ya está. O incluso que no pida en todo el día si está entretenida y que solo quiera para dormir por la noche... Si está en un momento en los que le está asomando un diente (aún le faltan tres muelas por salir), pues igual pide alguna vez más, pero quiero decir que ya no es algo a cada momento...

¿Diferencias que he notado al dar pecho embarazada? De momento, lo único que he notado es que las temporadas en las que tuve la piel seca como os conté aquí, los pezones también se me secaron, y cada vez que se enganchaba me dolía un montón. Esa temporada se lo expliqué y hacía tratos con ella. "Solo diez segundos y soltamos ¿vale?" Me echaba Purelan, que ya lo tengo comprado, y así los hidrataba. Y así hasta que todo se normalizó. Ella lo entendió perfectamente y si le decía que dolía me soltaba rápidamente. Ahora vuelve a estar todo normalizado, así que.. igual que antes!


Y ahora, la pregunta del millón... ¿Como lo voy a hacer cuando nazca el siguiente? Pues todo se irá viendo. Mi intención vuelve a ser darle teta, pero no estoy cerrada a ninguna posibilidad. Veré como nos adaptamos, y según vaya surgiendo todo la cosa irá marchando.

Para mi, dar teta ha sido y es una de las mejores experiencias de mi vida. Me parece algo increíble y es algo que me encanta. Pero también es algo que requiere mucha dedicación, que solo puede ser atendida por la amatxu, y eso a veces se hace duro. Tienes que estar disponible 24 horas al día aunque estés enferma o muerta de sueño, y no hay manera (al menos en mi caso), de compartir un poco esa responsabilidad, porque en este caso Mae no aceptaba a nadie más para calmarla hasta que ha sido bastante mayor. 

Así que ahora siendo tres, nos apañaremos como podamos! Y os lo iré contando, jejeje

martes, 21 de junio de 2016

Embarazo. Lactancia I

Hoy quería hablaros sobre como llevo la lactancia durante el embarazo. Pero he pensado, que primero voy a contaros mi experiencia con la lactancia con mis dos primeros hijos y como me lo planteo con el tercero. Va a ser una entrada laaaarga, así que voy a dividirla en dos para que no se haga pesada. Como he dicho otras veces, no soy experta de nada, simplemente hablo de mi experiencia personal, de lo que yo he vivido y sentido.

Creo que este muchas veces es un tema delicado, y yo no quiero crear ninguna polémica, como he dicho, solo pretendo dejar plasmada mi "historia" para que me quede en el recuerdo, y por si a alguien le ayuda leerlo. Pero me gustaría que nadie se diese por ofendida si simplemente opina de otra manera o no se siente identificada con mis palabras. 

Cuando me quedé embarazada por primera vez aún no me había planteado este tema (ni muchos otros relacionados con la maternidad) ni de lejos. Pero según fueron pasando los meses, fui leyendo, y me fui informando, cada vez estaba más convencida de que quería dar pecho a Unax. Sabía todos los beneficios que tenía, y todo lo que había leído/oído por aquel entonces, lo describía como algo tan natural, fácil, perfecto... que no tenía ninguna duda, yo quería disfrutar de esa experiencia y darle lo mejor a mi hijo.

Cuando Unax nació, y me lo pusieron encima, lo acerqué al pecho y se agarró como una ventosa! La sensación fue muy rara al principio, pero de repente empecé a oír voces y exclamaciones de todas las matronas y auxiliares que estaban en ese momento en la sala (debía ser la única pariendo y se debieron concentrar allí todas, pero yo ni me había percatado en ese momento de lo concentrada que estaba). 

La cuestión es que todas decían que era una gozada, que se agarraba perfecto, que me iba a ser facilísimo, que vaya suerte... En fin, que yo salí del paritorio con mi peque ya enganchado y super contenta y orgullosa de lo sencillo que había sido. 

Nada más nacer

Como nació de madrugada, me quedaban aún dos noches más allí, y como Jonathan estaba conmigo y no nos esperaba ya nadie más en casa, pues nos quedamos muy tranquilos. 

Unax parecía que no se saciaba nunca, no soltaba la teta más que a mini ratitos. Todo el mundo que vino a vernos nos recuerda con Unax "chupando del frasco". Hacía un calor horrible, y el peque sudaba como un pollito, y seguía chupando y chupando...

Todos los médicos y auxiliares que pasaron por allí me decían que era una gozada verle, que se enganchaba genial. Pero a mi se me empezaron a agrietar los pezones. No lo entendía, se suponía que si agarraba bien y estaba en la posición correcta no debería doler... 

Me dieron "Purelan" para aliviar el dolor, y aquello fue mi salvación. Debería ser un producto del que te hablasen en todas las charlas preparto. De verdad, sin eso no se como hubiera sobrevivido. Las grietas tardaron una semana o dos en desaparecer, pero la cosa fue un poco más llevadera, y las ganas que yo tenía de dar teta eran más fuertes que el dolor (que era mucho). 

El caso es que la noche siguiente a nacer, después de un día a tope de visitas y de mucho mucho calor, Unax se puso muy rabioso. Cogía la teta y la soltaba como si no la quisiese, gritaba, se retorcía, se puso super rojo... Llamé a una enfermera, no tenía ni idea de qué hacer. Le dije que estaba muy caliente, le puso el termómetro y tenía 39,5ºC. Hasta ella se asustó. Me lo cogió de los brazos, le puso en su cuna y se lo llevó corriendo por el pasillo...

Jonathan y yo nos quedamos en la habitación mirando hacia la puerta sin poder hablar y con las lágrimas ya saliendo como si fuésemos fuentes. No entendíamos nada, no sabíamos a donde se lo habían llevado ni que era lo que podía estar pasando. Solo fueron cinco minutos, pero se nos hicieron eternos. Aún lo pienso y me pongo mala... 

Pues al de esos cinco minutos, la enfermera volvió, super tranquila, con Unax dormido como un tronco (yo aún no le había visto dormir así de profundo). Ya no tenía fiebre y se le veía perfecto... ¿Qué había pasado??? Pues algo tan simple como que le habían dado una "ayuda". Yo ni había oído hablar de ello, y para quien no lo sepa, una "ayuda" aquí le llaman a un poco de leche artificial. Se lo dan con una jeringuilla para que no coja un biberón con tetina y no deje el pecho.

Me dijeron que probáblemente yo aún no había tenido la subida de leche, y que aunque lo habitual era que le sirviese con el calostro (la poca leche que sale al principio, que tiene un montón de vitaminas), pues esta vez no había sido así. Hacía tanto calor y sudó tanto que se deshidrató, y de ahí la fiebre y el encontrarse tan mal. 

Nos dimos tal susto que llamamos a la familia y les dijimos que el último día que nos quedaba de hospital queríamos pasarlo solos. Que con más gente más calor, que ya nos habíamos asustado bastante y que queríamos que Unax estuviese más tranquilo.

Unax no dejó de coger la teta, pero seguía siendo constante, sin descanso, como si no se saciase nunca. Al salir del hospital, pedimos una "ayuda" de esas para el camino, porque tenemos un trayecto de 40 minutos y no queríamos jugárnosla. Tuvimos que dársela, pero ni lo pensamos, vamos. No queríamos más fiebre ni deshidratación lejos del hospital.


Así pasaron un par de días más. Tuvimos que darle una ayuda por día, porque se ponía super nervioso. Llegaba un momento del día en el que ya chupaba y empujaba la teta como si se enfadase con ella por no sacar la leche suficiente. Entonces tuve la subida de leche y pensé, por fin!!! Ya podemos normalizar la situación! Pues no... no fue tan fácil.


Un par de días duramos a solo teta. Luego dejó de serle suficiente. Y entoces pensé, pues voy a sacarme leche. De esta forma, si pide ayuda será mi propia leche, y así, de mientras, sigo ejerciendo succión aunque sea de forma artificial, para que la teta siga produciendo. Pero si Unax pasaba de teta a teta sin descanso, en qué momento podía yo sacar leche? Pues estuve unos días que mientras el chupaba de la izquierda yo me sacaba de la derecha y viceversa. Pero al día igual conseguía sacarme 10ml... y eso no es nada...


Y luego está la gente de alrededor, que todo tiene que comentar y que de todo sabe. "Ese niño se queda con hambre" "No debes tener buena leche" "Tienes que darle biberón"... No puedo explicaros lo mal que lo pasé esa temporada. Lloraba un montón cada vez que tenía que darle una ayuda, porque yo lo que quería era acabar con ellas. Si un día conseguía mantenerle solo a teta me venía arriba y pensaba que ya estaba en el camino. Pero al día siguiente otra vez lo mismo. 

Y luego había otra gente que me decía "es que si le das ayuda la teta no produce" "lo que tienes que hacer es dejar que siga chupando aunque llore hasta que la producción se adapte a sus necesidades"... Y yo, no se, llamadme radical, pero eso de dejar llorar a mi hijo no lo terminaba de ver.

Horrible, de verdad. Cuando esas palabras no te afectan, dejas que te resbalen y haces lo que quieres no pasa nada. Pero cuando tu estás perdida, las cosas no están saliendo como esperabas y como deseabas y encima todo el mundo opina, terminas por sentir que es todo culpa tuya, que eres una "mala madre", que tu leche no sirve, que lo estás haciendo mal. Y es muy frustante.

Creo que pasamos casi dos meses así. Y Unax seguía demandando más y más, y seguía sin serle suficiente la teta. No se relajaba con ella. Al final, un día decidimos dejar de escuchar al resto del mundo y empezar a escuchar a nuestro hijo. 

¿Que necesitaba más? Pues si con leche artificial iba a estar más tranquilo, se la íbamos a dar. Yo no quería seguir forzando la situación ni oírle llorar más. Darle teta era algo que quería yo, pero estaba claro que el pedía otra cosa. De echo, fue relajarnos, comprar unos biberones y dejar de sentirnos culpables por darle leche artificial, y todo cambió. 


Siguió tomando teta hasta los tres meses, pero después era el "bibi" el que le llenaba. Después pasó olímpicamente de la teta como era de esperar. Y a mi me dio una pena inmensa, pero sentí que el se encontraba más a gusto y eso me hizo sentirme más tranquila.

Y es más, aunque con el biberón se supone que se llenan más, fijaros si necesitaba comer más, que si se suponía que tenía que tomar 6 bibis al día, él se trincaba 10. Se puso como una bolita hasta que empezó a andar. Y hoy en día, con cuatro años come como una lima, pero está como un palillín de todo lo que desgasta. El es así, un niño muy ansioso, con mucho nervio, y en sus primeros meses de vida, comer era lo que más le relajaba.

Lo mejor del biberón, es que aita también podía darle de comer, y esto les encantaba a los dos

En fin. Solo le di teta tres meses, los cuales no pude disfrutar de la lactancia por toda la presión, que en el fondo me imponía yo misma. Al final se alimentó a base de leche de fórmula, y no os voy a engañar... Unax es un niño sano, sin alergias, con una energía que nos deja agotados a todos los demás... así que aunque no era lo planeado, no me arrepiento de la decisión que tomamos. Es más, si volviese al principio, no volvería a sufrir como lo hice ni le hubiese hecho esperar tanto. Le escucharía a el desde el principio y me dejaría llevar. A veces es tan fácil como mirarles, escucharles, y tomárnoslo con calma para poder entenderles.


El Martes que viene os cuento como está siendo la lactancia con Mae, que parece que tomó el rumbo opuesto totalmente de forma natural ;)

martes, 14 de junio de 2016

Embarazo. 1º trimestre

Voy a hablaros de mis primeros trimestres de embarazos. Esto es, el primer trimestre de cada uno de ellos.

Dicen que cada embarazo es diferente, y supongo que eso dependerá de la amatxu, del peke que viene en camino, de la situación en casa, trabajo, etc... Los míos desde luego están siendo muy distintos.

1º EMBARAZO.

Durante mi primer embarazo, el de Unax, yo estaba trabajando y venía de hacer mucho ejercicio a la semana (3 días a la semana, 3 horas cada día hacía baile moderno). Fue un embarazo muy llevadero en general. El primer trimestre sólo tuve algunos síntomas que han sido comunes en los tres embarazos:

1. Sueño. Mucho sueño, a todas horas. Cuando tenía un ratito libre, algunas veces, me dormía una siesta, cosa que en los siguientes embarazos no he podido hacer al tener otros churumbeles rondando por casa. Así que si estás embarazada de tu primer hijo/a, haz caso a eso que te dice todo el mundo de que duermas todo lo que puedas. A partir del parto... ya no podrás hacerlo... quién sabe por cuánto tiempo... Si lo hubiese tenido más en cuenta habría ivernado como los osos.

2. Frío. Más que sueño. No os podéis imaginar el frío que he sentido en los tres embarazos durante el primer trimestre. Sobre todo el segundo y tercer mes. Pero de tiritar aunque el resto de la casa estaban tan a gusto con la temperatura. Los dos primeros embarazos aún no poníamos la chimenea mucho, pero este invierno me he pasado horas sentada delante del fuego durante esos días. Llegué a pensar, sobre todo en el primer embarazo, que podía estar haciéndole daño al peque de lo que se me contraía el cuerpo.

3. Me crecieron las tetas. Estaba pensando como ponerlo de forma fina o suave, pero aquello no tenía nada de fino ni de suave... Los dos primeros embarazos ya me habían crecido cuando me hice la prueba, pero a lo largo del trimestre siguieron creciendo, y se fueron oscureciendo mis pezones. Esta vez han tardado bastante, creo que el cambio a lo bestia tanto de tetas como de tripa fue de la semana 9 a la 12... qué barbaridad!. Jonathan dice que parecen los balones de "Mi casa", que yo no entiendo de balones, pero deben ser de esos tan duros que te da pánico que te lancen un barrenazo con ellos!

4. Pelos a lo Chewaka. Porque se supone que el pelo está en general más fuerte, y eso es una gozada. Pero solo cuando hablamos del de la cabeza. Porque cuando el mostacho y las cejas te crecen a lo loco y sin pausa, es un asco. En el primer embarazo aún tenía más tiempo de mirarme al espejo de vez en cuando y cuidarlo un poco, pero ahora hay tardes que llego a casa, me veo, y no quiero ni pensar que he estado paseándome por el pueblo toda la tarde con esas pintas.

5. Incontinencia. Así, de repente, no podía aguantar las ganas de ir al baño. A todas horas del día... y de la noche (esto es un incordio, de verdad. Lo de levantarme en medio de la noche de dos a tres veces... no mola).

2º EMBARAZO.

Este me pilló ya sin trabajar fuera de casa, pero con un un torbellino de un año rondando a mi alrededor, así que ya estaba mucho más cansada que en el anterior, pero sin hacer ejercicio. Aún no había dormido ni una noche del tirón desde que nació Unax... y os avanzo, que sigo sin hacerlo a estas alturas.

Otro de los síntomas extras de este embarazo durante el primer trimestre fueron 

6. Algunas náuseas. La verdad es que no fueron muchas. Quiero decir, que no eran todos los días ni a todas horas. Y se me revolvía un poco el estómago y ya está. en aquel entonces me parecía bastante, pero sabiendo como lo pasa otra gente... la verdad es que fue llevable.

3º EMBARAZO.

Este embarazo también estoy en casa, y no diría que "no trabajando", porque aunque nadie me paga, hago mil cosas más que cuando tenía un contrato y sin descansos ni vacaciones. Estoy cansadísima siempre, y ahora ya con dos peques alrededor que se quieren con locura, pero que a veces se pelean como locos. Así que ahora con el embarazo, pues ese agotamiento se ha elevado a la enésima potencia. Los síntomas han sido los anteriores, mas todos los siguientes:

7. Nauseas de las buenas. Creo que nunca he tenido que correr a un baño con ganas de vomitar sin haber llegado a tiempo a la taza del water... (siento ser tan explícita), pero esta vez me ha pasado. Cada mañana preparar los desayunos de los niños era una pelea contra mi cuerpo y mis nauseas, y el desayunar algo también. Muchas mañanas tenía que preparar todo, llevar a Unax al bus, y luego ya en casa de vuelta con Mae tomarme un tiempo para poder meter algo al cuerpo. Lo he llevado fatal, qué sensación mas fea... y eso que solo era por la mañana!

8. Despiste... A ver, no se si lo llamaría así, porque despistada soy de normal, y en los otros embarazos también he estado un poco más ida de la olla que de costumbre. Pero es que esta vez no daba pie con bola. Hasta el punto de saludar a un amigo y dos segundos después preguntarle, ¿te he saludado? Se me han perdido las llaves un montón de veces, a veces dentro de mi propia mochila. Los apuntes de la agenda no eran suficientes, un día me fui a hacerme una analítica y me dejé los papeles en casa... En fin, esta temporada he sido la persona perfecta para escuchar secretos de la gente, porque al de media hora, ya los tenía olvidados, así que se me podía contar cualquier cosa...

9. Desgana. Este síntoma me ha molestado y mucho. No tenía ganas de hacer nada. Ni leer, ni escribir en el blog, ni coser, ni jugar con los peques, ni nada de nada. Hay cosas que se dejan aparcadas y no hay problema, pero el estar con mis hijos no es una opción, y no me ha gustado nada esa sensación de tener que obligarme para darlo todo (todo lo que puedo) con ellos. Menos mal que ya pasó.

10. Extreñimiento. Aquí tengo que hacer una reverencia a toda la gente extreñida que hay por el mundo... Como podéis vivir con ello??? Yo nunca había lo había padecido como en este trimestre (y solo fue el segundo mes), y creí que me daba algo!!! Esos días me hinché a fruta, y sobreviví como pude... pero lo pasé mal, muy mal.

11. Me quedé seca. Pero seca, seca, por dentro y por fuera. El cuerpo me pedía agua a todas horas, y no os exagero si os digo que bebía más de tres litros al día. Era una necesidad absoluta. También la piel en general se me resecó un montón, y los labios los tenía todo el día agrietados. El Letibalm ha sido mi mejor aliado para esto último. También tengo el Carmex, que me suele ir bien, pero cuando llego a tener heridas en los labios me escuece, y el Letibalm no y me hidrata mejor.

12. Acné. Si, parece que suena totalmente opuesto a lo anterior. Pues se puede tener todo a la vez, oye! Yo nunca fui una chica con mucho acné. Me salía el típico grano porculero cuando me iba a venir la regla y ya. Pero esto está siendo la leche... He tenido la barbilla llena de puntos negros desde el segundo mes, y cuando uno se va ya habían aparecido dos nuevos. Así que entre la sequedad de la piel, y los granitos, pues he andado utilizando cremas hidratantes no muy untuosas pero que hidraten bien, y luego unas gotitas de árbol de té en los granitos para que los seque (esto último hacerlo solo por la noche o si no vas a salir de casa, que si no, no te puedes acercar a hablar con nadie en todo el día del olor que desprendes).

13. Insomnio. Otro de los síntomas que más me han tocado los lereles... A ver, ¿¿no tenía yo suficiente con el cansancio normal acumulado del día a día, más los despertares nocturnos para dar teta, acompañar al baño o atender una pesadilla, más el sueño propio del embarazo, que además me da insomnio y me tiro dos horas todas las noches mirando al techo?? Pues menos mal que este síntoma desapareció, porque todos sabemos que mucho cansancio también provocan irritabilidad y mala leche, y yo creo que todos los síntomas que os he descrito son suficientes como para acumular ninguno más de gratis, ¿no creéis?

En fin, como veis, cada embarazo es un mundo, y este empezó fuerte y movidito. Os iré contando la digievolución según pasen los trimestres para comparar.

Y si estas embarazada por primera vez y lees esto, no te asustes! Leer todo así de golpe es un poco abrumador, pero no tiene porqué pasarte a ti, y en caso de que te toque la china como a mi esta vez... siempre te queda pensar que es temporal. Todo pasa!

Y vosotras, ¿qué síntomas tuvisteis o estáis teniendo en el primer trimestre?

lunes, 6 de junio de 2016

Embarazo. ¿Como anunciarlo?

Bueno, esto es algo que puede dar mucho juego... si note come el ansia viva como a nosotros!

Nosotros no hemos podido contenernos la nocticia en ninguno de los tres casos. Este embarazo no lo hice público en las redes sociales hasta hace poco porque he estado como en otro mundo básicamente, pero no por ganas, vamos!

1º EMBARAZO.

Con Unax, el día que nos enteramos justo comíamos con mis aitas, y mi hermano, y tal cuál se lo soltamos. Jonathan usó una "técnica-broma" que no recomiendo si vuestras familias no tienen mucho sentido del humor, y aún así...

Les dijo que les veía más mayores, más cansados, como abuelos... insistentemente, con intención de que ellos mismos lo "pillasen". Bueno, la cosa no estaba resultando, y por debajo de la mesa corrían pataditas y las caras expresaban, "Pero qué dice este inconsciente???" Cuando a mi aita ya le le estaba hinchando la vena del cuello le dije a Jonathan, "Bueno, ya, díselo, que no lo pillan!" Y una vez soltada la bomba todo se relajó y todos felices y contentos. Pero hubo momento de tensión, lo juro.

Y para momento de tensión cuando se lo contó a su ama, que esta tiene más confianza con el y le dio un tortazo... jajaja... no muy fuerte, pero ni lo vio venir! Otra que no lo había entendido. Por eso, no recomiendo esta técnica, te la juegas pero bien!

Su aita lo pilló a la primera, por suerte para él, no quiero pensar en un revés con esa mano...

De ahí lo contamos a los cuatro vientos, y solo estábamos de 6 semanas... La gente nos llama inconscientes por contarlo tan pronto, pero no nos lo podíamos callar!!! Y si, puede darse el caso de que algo salga mal, pero en ese momento no me ha dado por pensarlo en ninguno de los casos, la verdad.

2º EMBARAZO.

El segundo embarazo fue parecido al primero. Fuimos quedando con nuestros aitas el mismo día o al siguiente, y a Jonathan se le ocurrió que igual era divertido decirles lo mismo que la vez anterior, porque dábamos por hecho que esta vez lo iban a entender a la primera. 

Los aitites estuvieron rápidos, pero las amamas se embajonaron un poco pensando que de verdad se veían cansadas y mal... Se lo tuvimos que explicar otra vez! Jajaja

3º EMBARAZO.

Como este fue de forma más inesperada, me hice la prueba un día que el aita de Jonathan estaba en casa mirando una cosa del garaje. Saqué el predictor a la sala, porque estábamos con los peques, y unax que está a todas vino corriendo. 

¿Esto que es? ¿Puedo cogerlo? ¿Se abre? 
Noooo!! Espera un poco porfa, ahora mismo te explicamos todo, danos solo un minuto.

Ni un minuto hizo falta, las dos rayitas aparecieron al momento. Se lo explicamos todo a los peques que se pusieron super contentos, y les dijimos que fuesen ellos mismos al garaje a contárselo a aitite. Emoción al máximo (alguna palabrota incluida).

Como no íbamos a ver al resto en unos días, decidimos mandárselo por el whatsapp de la familia... Resulta que ese día era 14 de Febrero, y este fue el mensaje que recibieron:

¡Feliz día de los enamorados!

Con todo el glamour, el predictor encima de un sobre abierto y rasgado... en fin, os podéis imaginar, de ahí llamadas, mensajes y mucho alucine. Fue muy divertido.

Esa misma tarde teníamos el cumple de un amigo de Unax, y él mismo se encargó de pregonarlo a todo el mundo. En una semana estaba todo el pueblo enterado...

Pero si alguien quiere hacer algo más bonito, currado u original, aquí os dejo algunas ideas sacadas de Pinterest. Si pincháis en el enlace y entráis a cada una de esas páginas, os enseñan un montón más de ideas geniales, y la red está llena de inspiración.

 https://es.pinterest.com/pin/227220743676740787/

https://es.pinterest.com/pin/1759287329194417/

 https://es.pinterest.com/pin/322148179569128593/

Y vosotras, ¿Como lo contasteis? o... ¿Como lo contaríais?