Me he dado cuenta de que no os había contado que hace muuuucho tiempo que ya sabemos el sexo del bebé, y por supuesto, también tenemos claro como se va a llamar...
Creo que esta vez lo vimos antes que las otras veces, y digo lo vimos porque lo vimos nosotros, Jonathan y yo. Antes de que nos dijesen nada, en una eco en la semana 17, Jonathan dijo... Uy, creo que he visto algo que me suena, y yo también lo había visto claramente! No se si en tres años las ecografías han aumentado de calidad, si es que ya tenemos más experiencia, si es que estábamos más receptivos... O si es que nuestro peque viene con una matrícula tan grande que era inevitable verla!
Si! Nuestro peque es un niño!!! Y estamos encantados todos! La verdad es que a mi me daba igual, y a Jonathan también. Ya habíamos pasado por las dos experiencias, y le encontrábamos el punto positivo y las ventajas tanto si era niño como si era niña. Pero los dos peques querían que fuese chico. Además lo tenían clarísimo. Mae siempre decía la misma frase: "Quiero que sea niño y que tenga pito como Unax". Creo que esta ya estaba tramando quedarse con el puesto de princesa de la casa para ella sola...
El caso es que al final se cumplió lo que querían, y todos estamos súper contentos :))
¿Y el nombre? Pues os diré que casi todo el mundo que conozco va pensando el nombre sobre la marcha en el embarazo, Pero nosotros pasamos por ese proceso de selección cuando nos quedamos embarazados de Unax. Desde el principio pensamos en dos nombres de chico y dos de chica que nos gustaban.
Como ya sabéis, Unax se quedó con el primer nombre de niño y Mae con el primer nombre de niña... Y nos quedaba uno de cada, así que en teoría, lo teníamos claro.
Y digo en teoría, porque aunque teníamos uno de cada en la recámara, el nombre de niña nos gustaba más, y solo por eso, nos daba pena que no fuese niña (esto antes de saber lo que iba a ser). Hasta que un día investigando los orígenes del nombre (que no se donde lo leería Jonathan cuando me habló de él porque yo antes no lo había oído), nos enteramos de que era un nombre que valía para chico y chica!!! Luego lo hemos ido escuchando más, y a niños y niñas, así que es más conocido de lo que yo pensaba.
Os mentiría si os dijese que no lo dudamos. Nos habíamos hecho a la idea de el nombre de chico si era niño, y cambiarlo si se daba el caso era un poco raro... pero al final, después de valorar que nos sonaba más dulce, que era más cortito y eso es algo que también nos tiraba, y viendo que era el nombre que más nos gustaba a los dos... Decidimos que fuese lo que fuese, se iba a llamar así:
Si, Nur es nuestro peke-peke. Ya no es el bebé como le llamábamos antes. Ahora Mae ya le tiene desgastado el nombre y todo de lo que le habla en la tripa "Nurtxu, Nurtxu...."
Y me encanta poder hablarle y dirigirme a el sabiendo lo que es y como se llama... Ahora tengo cada vez más ganas de verle también para ponerle cara y saber si se parecerá a alguno de sus hermanos.
Y vosotras? Sois de las que queréis saber el sexo de vuestro bebé, o de las que queréis descubrirlo el día del parto? Y el nombre? Lo teníais claro desde el principio, o lo decidisteis al final?
Por cierto, para las curiosas que se que estabais esperando saber cuál fue el nombre que descartamos en el último momento... Fue Xiker. Un nombre que también nos encantaba, pero que ahora, después de 10 semanas llamando a nuestro hijo Nur... Ya no creo que le pegase, ¿no creéis?
