Mostrando entradas con la etiqueta lactancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lactancia. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de junio de 2016

Embarazo. Lactancia II

El otro día os hablé de mi experiencia con la lactancia cuando nació Unax aquí.
Hoy voy a hablaros de una experiencia totalmente diferente, y es la que tuve y tengo con Mae.

Ultima foto que tengo tomando teta, hace un par de semanas

La verdad es que esta vez la historia no tuvo nada que ver. Yo estaba mucho más tranquila. Aunque sabía que cada niño es distinto y por tanto lo que fuese a vivir podía ser muy diferente, mi predisposición era otra. 
Yo llegué al hospi a dar a luz sin ninguna idea predeterminada sobre la lactancia, la verdad. Quería intentar darle pecho, pero no estaba agobiada por si no resultaba. Es más, sabiendo como fue la cosa con Unax, teníamos comprado un bote de leche de fórmula por si Mae necesitaba alguna ayuda al principio (donde vivimos, si necesitamos algo de urgencia no es tan fácil como bajar a la tienda de la esquina).

La cosa es que según nació y me la acerqué a la teta, se enganchó exactamente igual que Unax. Yo siempre los comparo con las tortugas, que se acercan a la comida y de repente... zas! Tienen el pezón en la boca en un visto y no visto. Otra vez palabras de asombro y alabanzas en el paritorio, y yo encantada de la vida de salir con mi peque enganchada de mi.

Una vez en la habitación, Mae siguió tomando teta, pero enseguida noté que todo era muy diferente que la otra vez. Mae tomaba un poquito y se quedaba dormida. Relajada. Tranquila. Al de media hora repetía el proceso y otra vez a dormir... Así hasta que empezó a tomar cada hora y media. Pero el rato que no tomaba descansaba y dormía. Bien!

Pero tampoco os penséis que esta vez fue menos doloroso... Es más, me salieron ampollas en los dos pezones de la fuerza que hacía la peque...  Y entonces, ya casi sabiendo la respuesta, pillé a una auxiliar por banda y le pregunté: 

- "Oye, perdona. Tengo una duda. Si se supone que la peque se engancha bien, yo la tengo en buena posición, y todo va como debería... ¿Como es posible que haya pasado esto y que me duela tamtísimo? Porque con el primero me pasó lo mismo". 

- "Mira, la verdad es que eso de que no debe doler no es del todo cierto. Como todo, depende de muchos factores. De la fuerza con la que succione el/la bebé, de lo sensibles que sean tus pezones, de tu propia piel... Está claro que tus pezones son más sensibles, y que tu niña hace mucha fuerza. Entonces por mucho que todo vaya fenomenal, es normal que te duela, porque de hecho te han salido hasta ampollas!!! ¿Como no te va a doler? Lo único que te aconsejo es paciencia y que te eches Purelán para que cicatrice antes".

Esto lo cuento porque puede que haya más chicas a las que le pase y se den por vencidas pensando que lo hacen mal, cuando a lo mejor es algo natural por lo que van a tener que pasar si quieren dar pecho. Yo sé que cuento con una piel sensible, y por lo que he comprobado, mis pezones también lo son. Pero en una semana o dos todo estaba bien. Digamos que todo se normalizó, y ya sin dolor siempre es más fácil la experiencia. Otras optan por pezoneras al principio, o les vale con extenderse la propia leche por el pezón después de cada toma, pero yo simplemente aguantaba el dolor cada vez que Mae tenía hambre y luego me ponía la crema cuando ella acababa. Y todo me fue bien.

Creo que no tuvimos que darle ayudas a Mae, si a caso una o dos... pero ni siquiera lo recuerdo, porque todo fue rodado. No hice nada especial ni diferente, pero yo estaba más tranquila con el tema y supongo que eso también influyó.

Por supuesto también hubo gente que opinó: "que coma cada hora y media no es normal, se queda con hambre", "no debes tener leche suficiente", "debería aguantar al menos tres horas"... En fin. A mi lo que dijese el resto ya no me iba a afectar, eso lo tenía clarinete! Lo que me importaba es que después de cada toma se quedaba tranquila y hasta se dormía (siempre en brazos, eso si, no había forma de tumbarla en ningún sitio alejada de mi). Y a mi con eso me bastaba para saber que estaba bien.


Nunca empujó la teta como rechazándola como hacía su hermano. Podía estar enganchada a la teta incluso mientras dormía, como si fuese un chupete. La verdad es que yo tampoco forcé la situación para que fuese de otro modo. Si que intenté que utilizase chupete, más que nada porque yo tenía otro peque muy peque, de solo 21 meses, que también me necesitaba, y pensé que si lo usaba, igual podía estar relajada con él mientras yo pasaba tiempo con Unax. Pero no hubo manera, el chupete le daba asco, y lo escupía solo con acercárselo a la boca. Así que tiramos mucho de mochila y brazos, y me apañé con los dos como pude, tampoco le dí muchas vueltas al asunto. Simplemente me dejé llevar y fui escuchándola, y haciendo un poco lo que me pedía. Estaba tan feliz de poder darle teta y sin ningún problema!!


La cosa siguió de forma natural, y a día de hoy, Mae sigue tomando teta. Y estoy embarazada, si. Y no le he quitado la teta, no. Lo digo porque es algo que mucha gente me pregunta y me comenta. 

Como os conté en esta otra entrada, no teníamos todas con nosotros en lo que respecta a quedarnos embarazados mientras yo daba teta. Parecía que todo iba a ser más difícil e incluso imposible... Pero me quedé, y luego me dijeron que podía ser motivo de aborto. Pero mi cuerpo me decía que todo iba bien, y de hecho. así sigue siendo. Si hubiese tenido un embarazo de riesgo igual lo hubiese tenido que dejar, pero no ha sido así, y de momento todo va rodado.


No quiero dejar la lactancia con Mae por varias razones. Porque me encanta ese vinculo que tenemos las dos. Porque para mi darle teta es un momento especial. Porque quiero esperar a que ella lo deje porque está preparada para hacerlo. Porque yo no tengo ninguna prisa ni necesidad de hacerlo, porque me siento muy cómoda con la situación. Porque no quiero que sienta que le quito la teta para dársela al el que viene en camino y que se sienta desplazada y pueda provocar celos o malos rollos entre ellos. Porque he leído (ya os contaré si es cierto cuando lo viva), que la relación entre el niño/a lactante y el nuevo bebé se hace mucho más intensa y estrecha cuando comparten lactancia. Porque creo (y esto solo es una suposición), que si Mae sigue lactando, cuando nazca el siguiente, me ayudará con la subida de la leche...

En fin, estas son mis razones hoy por hoy.

También hay que tener en cuenta que Mae ya va a hacer tres años el mes que viene, y que no toma teta cada hora y media como cuando era bebé. Ella come comida como el resto de la familia, y pide teta cuando está muy cansada, para dormir, cuando le duele algo, se hace daño o se cae, cuando está con gente desconocida y le puede la vergüenza (que tiene mucha), o cuando busca un momento de mimitos conmigo... Es decir, en un día normal, puede que me pida teta dos momentitos al día y para dormir a la noche y ya está. O incluso que no pida en todo el día si está entretenida y que solo quiera para dormir por la noche... Si está en un momento en los que le está asomando un diente (aún le faltan tres muelas por salir), pues igual pide alguna vez más, pero quiero decir que ya no es algo a cada momento...

¿Diferencias que he notado al dar pecho embarazada? De momento, lo único que he notado es que las temporadas en las que tuve la piel seca como os conté aquí, los pezones también se me secaron, y cada vez que se enganchaba me dolía un montón. Esa temporada se lo expliqué y hacía tratos con ella. "Solo diez segundos y soltamos ¿vale?" Me echaba Purelan, que ya lo tengo comprado, y así los hidrataba. Y así hasta que todo se normalizó. Ella lo entendió perfectamente y si le decía que dolía me soltaba rápidamente. Ahora vuelve a estar todo normalizado, así que.. igual que antes!


Y ahora, la pregunta del millón... ¿Como lo voy a hacer cuando nazca el siguiente? Pues todo se irá viendo. Mi intención vuelve a ser darle teta, pero no estoy cerrada a ninguna posibilidad. Veré como nos adaptamos, y según vaya surgiendo todo la cosa irá marchando.

Para mi, dar teta ha sido y es una de las mejores experiencias de mi vida. Me parece algo increíble y es algo que me encanta. Pero también es algo que requiere mucha dedicación, que solo puede ser atendida por la amatxu, y eso a veces se hace duro. Tienes que estar disponible 24 horas al día aunque estés enferma o muerta de sueño, y no hay manera (al menos en mi caso), de compartir un poco esa responsabilidad, porque en este caso Mae no aceptaba a nadie más para calmarla hasta que ha sido bastante mayor. 

Así que ahora siendo tres, nos apañaremos como podamos! Y os lo iré contando, jejeje

martes, 21 de junio de 2016

Embarazo. Lactancia I

Hoy quería hablaros sobre como llevo la lactancia durante el embarazo. Pero he pensado, que primero voy a contaros mi experiencia con la lactancia con mis dos primeros hijos y como me lo planteo con el tercero. Va a ser una entrada laaaarga, así que voy a dividirla en dos para que no se haga pesada. Como he dicho otras veces, no soy experta de nada, simplemente hablo de mi experiencia personal, de lo que yo he vivido y sentido.

Creo que este muchas veces es un tema delicado, y yo no quiero crear ninguna polémica, como he dicho, solo pretendo dejar plasmada mi "historia" para que me quede en el recuerdo, y por si a alguien le ayuda leerlo. Pero me gustaría que nadie se diese por ofendida si simplemente opina de otra manera o no se siente identificada con mis palabras. 

Cuando me quedé embarazada por primera vez aún no me había planteado este tema (ni muchos otros relacionados con la maternidad) ni de lejos. Pero según fueron pasando los meses, fui leyendo, y me fui informando, cada vez estaba más convencida de que quería dar pecho a Unax. Sabía todos los beneficios que tenía, y todo lo que había leído/oído por aquel entonces, lo describía como algo tan natural, fácil, perfecto... que no tenía ninguna duda, yo quería disfrutar de esa experiencia y darle lo mejor a mi hijo.

Cuando Unax nació, y me lo pusieron encima, lo acerqué al pecho y se agarró como una ventosa! La sensación fue muy rara al principio, pero de repente empecé a oír voces y exclamaciones de todas las matronas y auxiliares que estaban en ese momento en la sala (debía ser la única pariendo y se debieron concentrar allí todas, pero yo ni me había percatado en ese momento de lo concentrada que estaba). 

La cuestión es que todas decían que era una gozada, que se agarraba perfecto, que me iba a ser facilísimo, que vaya suerte... En fin, que yo salí del paritorio con mi peque ya enganchado y super contenta y orgullosa de lo sencillo que había sido. 

Nada más nacer

Como nació de madrugada, me quedaban aún dos noches más allí, y como Jonathan estaba conmigo y no nos esperaba ya nadie más en casa, pues nos quedamos muy tranquilos. 

Unax parecía que no se saciaba nunca, no soltaba la teta más que a mini ratitos. Todo el mundo que vino a vernos nos recuerda con Unax "chupando del frasco". Hacía un calor horrible, y el peque sudaba como un pollito, y seguía chupando y chupando...

Todos los médicos y auxiliares que pasaron por allí me decían que era una gozada verle, que se enganchaba genial. Pero a mi se me empezaron a agrietar los pezones. No lo entendía, se suponía que si agarraba bien y estaba en la posición correcta no debería doler... 

Me dieron "Purelan" para aliviar el dolor, y aquello fue mi salvación. Debería ser un producto del que te hablasen en todas las charlas preparto. De verdad, sin eso no se como hubiera sobrevivido. Las grietas tardaron una semana o dos en desaparecer, pero la cosa fue un poco más llevadera, y las ganas que yo tenía de dar teta eran más fuertes que el dolor (que era mucho). 

El caso es que la noche siguiente a nacer, después de un día a tope de visitas y de mucho mucho calor, Unax se puso muy rabioso. Cogía la teta y la soltaba como si no la quisiese, gritaba, se retorcía, se puso super rojo... Llamé a una enfermera, no tenía ni idea de qué hacer. Le dije que estaba muy caliente, le puso el termómetro y tenía 39,5ºC. Hasta ella se asustó. Me lo cogió de los brazos, le puso en su cuna y se lo llevó corriendo por el pasillo...

Jonathan y yo nos quedamos en la habitación mirando hacia la puerta sin poder hablar y con las lágrimas ya saliendo como si fuésemos fuentes. No entendíamos nada, no sabíamos a donde se lo habían llevado ni que era lo que podía estar pasando. Solo fueron cinco minutos, pero se nos hicieron eternos. Aún lo pienso y me pongo mala... 

Pues al de esos cinco minutos, la enfermera volvió, super tranquila, con Unax dormido como un tronco (yo aún no le había visto dormir así de profundo). Ya no tenía fiebre y se le veía perfecto... ¿Qué había pasado??? Pues algo tan simple como que le habían dado una "ayuda". Yo ni había oído hablar de ello, y para quien no lo sepa, una "ayuda" aquí le llaman a un poco de leche artificial. Se lo dan con una jeringuilla para que no coja un biberón con tetina y no deje el pecho.

Me dijeron que probáblemente yo aún no había tenido la subida de leche, y que aunque lo habitual era que le sirviese con el calostro (la poca leche que sale al principio, que tiene un montón de vitaminas), pues esta vez no había sido así. Hacía tanto calor y sudó tanto que se deshidrató, y de ahí la fiebre y el encontrarse tan mal. 

Nos dimos tal susto que llamamos a la familia y les dijimos que el último día que nos quedaba de hospital queríamos pasarlo solos. Que con más gente más calor, que ya nos habíamos asustado bastante y que queríamos que Unax estuviese más tranquilo.

Unax no dejó de coger la teta, pero seguía siendo constante, sin descanso, como si no se saciase nunca. Al salir del hospital, pedimos una "ayuda" de esas para el camino, porque tenemos un trayecto de 40 minutos y no queríamos jugárnosla. Tuvimos que dársela, pero ni lo pensamos, vamos. No queríamos más fiebre ni deshidratación lejos del hospital.


Así pasaron un par de días más. Tuvimos que darle una ayuda por día, porque se ponía super nervioso. Llegaba un momento del día en el que ya chupaba y empujaba la teta como si se enfadase con ella por no sacar la leche suficiente. Entonces tuve la subida de leche y pensé, por fin!!! Ya podemos normalizar la situación! Pues no... no fue tan fácil.


Un par de días duramos a solo teta. Luego dejó de serle suficiente. Y entoces pensé, pues voy a sacarme leche. De esta forma, si pide ayuda será mi propia leche, y así, de mientras, sigo ejerciendo succión aunque sea de forma artificial, para que la teta siga produciendo. Pero si Unax pasaba de teta a teta sin descanso, en qué momento podía yo sacar leche? Pues estuve unos días que mientras el chupaba de la izquierda yo me sacaba de la derecha y viceversa. Pero al día igual conseguía sacarme 10ml... y eso no es nada...


Y luego está la gente de alrededor, que todo tiene que comentar y que de todo sabe. "Ese niño se queda con hambre" "No debes tener buena leche" "Tienes que darle biberón"... No puedo explicaros lo mal que lo pasé esa temporada. Lloraba un montón cada vez que tenía que darle una ayuda, porque yo lo que quería era acabar con ellas. Si un día conseguía mantenerle solo a teta me venía arriba y pensaba que ya estaba en el camino. Pero al día siguiente otra vez lo mismo. 

Y luego había otra gente que me decía "es que si le das ayuda la teta no produce" "lo que tienes que hacer es dejar que siga chupando aunque llore hasta que la producción se adapte a sus necesidades"... Y yo, no se, llamadme radical, pero eso de dejar llorar a mi hijo no lo terminaba de ver.

Horrible, de verdad. Cuando esas palabras no te afectan, dejas que te resbalen y haces lo que quieres no pasa nada. Pero cuando tu estás perdida, las cosas no están saliendo como esperabas y como deseabas y encima todo el mundo opina, terminas por sentir que es todo culpa tuya, que eres una "mala madre", que tu leche no sirve, que lo estás haciendo mal. Y es muy frustante.

Creo que pasamos casi dos meses así. Y Unax seguía demandando más y más, y seguía sin serle suficiente la teta. No se relajaba con ella. Al final, un día decidimos dejar de escuchar al resto del mundo y empezar a escuchar a nuestro hijo. 

¿Que necesitaba más? Pues si con leche artificial iba a estar más tranquilo, se la íbamos a dar. Yo no quería seguir forzando la situación ni oírle llorar más. Darle teta era algo que quería yo, pero estaba claro que el pedía otra cosa. De echo, fue relajarnos, comprar unos biberones y dejar de sentirnos culpables por darle leche artificial, y todo cambió. 


Siguió tomando teta hasta los tres meses, pero después era el "bibi" el que le llenaba. Después pasó olímpicamente de la teta como era de esperar. Y a mi me dio una pena inmensa, pero sentí que el se encontraba más a gusto y eso me hizo sentirme más tranquila.

Y es más, aunque con el biberón se supone que se llenan más, fijaros si necesitaba comer más, que si se suponía que tenía que tomar 6 bibis al día, él se trincaba 10. Se puso como una bolita hasta que empezó a andar. Y hoy en día, con cuatro años come como una lima, pero está como un palillín de todo lo que desgasta. El es así, un niño muy ansioso, con mucho nervio, y en sus primeros meses de vida, comer era lo que más le relajaba.

Lo mejor del biberón, es que aita también podía darle de comer, y esto les encantaba a los dos

En fin. Solo le di teta tres meses, los cuales no pude disfrutar de la lactancia por toda la presión, que en el fondo me imponía yo misma. Al final se alimentó a base de leche de fórmula, y no os voy a engañar... Unax es un niño sano, sin alergias, con una energía que nos deja agotados a todos los demás... así que aunque no era lo planeado, no me arrepiento de la decisión que tomamos. Es más, si volviese al principio, no volvería a sufrir como lo hice ni le hubiese hecho esperar tanto. Le escucharía a el desde el principio y me dejaría llevar. A veces es tan fácil como mirarles, escucharles, y tomárnoslo con calma para poder entenderles.


El Martes que viene os cuento como está siendo la lactancia con Mae, que parece que tomó el rumbo opuesto totalmente de forma natural ;)